"Había empezado a beber cerveza sin alcohol. Después me pusieron una cerveza y me la tomé. Si no pasa nada... me dije. Fue lo peor que hice. De ahí empecé otra vez la debacle... una cerveza, dos, cinco cervezas, un whisky, dos whiskys, una botella. Como había recaído, me daba vergüenza beber delante de los demás y bebía a solas".

Hoy, Antonio Macarro lleva seis años sin beber. Ha dado un paso que le ha permitido recuperar su vida. La clave fue reconocerse a sí mismo y entender que el estigma es el mayor enemigo en la lucha contra el alcoholismo.


Y es que uno de los principales obstáculos relacionados con la lucha contra el alcoholismo, si no el más grave, es el estigma social creado alrededor de las adicciones. Una falsa imagen sobre el alcohólico vive en nuestra sociedad y nos impide reconocer en nosotros mismos un problema de este tipo. En inRecovery trabajamos para luchar contra este fenómeno, para que las personas estén más informadas y podamos atajarlo mucho antes de que vaya más allá. Este es el caso de Antonio Macarro, que hoy ha recuperado las riendas de su vida y asegura disfrutarla mucho más.