Jóvenes: el problema de creerse inmune

La juventud puede estar asociada a excesos. La realidad es que los jóvenes no son inmunes a los efectos de las adicciones.

En la memoria de muchos, juventud puede estar asociado a excesos. Es la época de la experimentación. Como probablemente un joven no haya pasado aún ningún problema grave de salud, sueleverse invencible ante cualquier enfermedad. Quizá este sea uno de los motivos por los que el consumo de alcohol y tabaco tienen tanta prevalencia entre losmenores de edad a pesar de las existentes prohibiciones de venta.

Es, de nuevo, un problema de percepción, que nos refuerza en la necesidad de trabajar hacia una correcta concienciación sobre el alcoholismo y otras adicciones. De hecho, de un estudio de Estudes se desprende que solo el 56 % de la población atribuye muchos obastantes problemas a consumo de cinco o seis unidades de bebidas alcohólica sel fin de semana. De este modo, el alcohol es probablemente la sustanciapercibida como menos peligrosa, erróneamente.

En estas edades, si se cesara el consumo sería posible restaurar la rigidez arterial normal, por lo que es importante hacer entender a los jóvenes que ser joven no le hace a ninguno inmune a la enfermedad cardiovascular. Por el contrario, lo cierto es que nuestra población joven es cada vez más consumidora de alcohol y de tabaco, y aunque cada vez se comienza más tarde con otras sustancias; las cifras son preocupantes. Además, los expertos alertan del desconocimiento de cómo ha afectado la pandemia y el confinamiento al nivel de adicciones entre jóvenes, aunque las primeras señales son muy preocupantes, especialmente a otro tipo de pandemia: la adicción a las redes sociales y los videojuegos. 

Hace tan solo unos días leíamos la noticia de un joven que ha permanecido dos meses ingresado en el hospital por su grave adicción al conocido videojuego Fortnite. Es un tipo de adicción con graves consecuencias para la salud, ya que del rechazo a las relaciones sociales se puede llegar a alteraciones en el desempeño de las actividades básicas de la vida diaria, incluso pasar por episodios de ansiedad o depresión. 

Del encerramiento de la pandemia y de los videojuegos se ha pasado rápidamente a un espíritu de “recuperar el tiempo perdido” entre jóvenes que ha desatado, por otra parte, el fenómeno delos macro botellones como algo nunca visto. Y algunos se preguntan, “¿saben los jóvenes socializar sin alcohol?” Sin duda, saben, aunque es responsabilidad dela sociedad ofrecerles alternativas de ocio más saludables que reunirse en un parque en torno a una botella.

Así, tenemos la responsabilidad de ofrecer información y planes beneficiosos y saludables, que les permitan recuperar la normalidad. Y esto debe ir más allá de la prohibición del botellón, algo que lo único que conseguirá es una persecución y que cambien el lugar de consumo. Con el caso de Islandia en la mano, que logró reducir la prevalencia del alcohol de un 48 % al 5 %, podemos tomar ejemplo ofreciendo espacios seguros con música deporte y otras actividades lúdicas donde el alcohol no sea el protagonista y que les permita recuperar el tiempo perdido sin hipotecar su salud en el futuro.

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