A   lo   largo   de   los   años,   diversas   organizaciones   especializadas   en   el   campo   de   la salud,   como   la   OMS   o   Global   Drug   Survey   (GDS),   han   publicado   estadísticas   que reflejan los daños que produce el alcohol en el cuerpo humano. Sin embargo, no todas las culturas se comportan del mismo modo ante esta sustancia.

Son   muchos   los   factores   que   influyen   en   el   consumo   de   alcohol   en   una   sociedad, como el clima, las costumbres o estilo de vida. En 2016 se publicaron datos globales sobre la ingesta de alcohol en el mundo. Our Wold Data Organization, reveló un mapa del   mundo   con   un   medidor   de   consumo   por   país,   que   demostraba   que   la   gran concentración de la abstención a las sustancias etílicas se concentraba en el centro y en el norte de África y en todo el Medio Oriente. En estos territorios, sus costumbres están muy ligadas a la religión y allí todos tienen un factor en común: el Islam. ¿Por qué ocurre esto? El Islam, cultura dominante en estos rincones del mundo, siempre ha mantenido tensiones con las bebidas alcohólicas ya que, el Corán estipula que solo se puede ingerir en graduaciones muy bajas o casi nulas.

Es interesante destacar que el estudio demostró que países como Egipto y Afganistán, consumen menos del 0,2% de alcohol puro per cápita y países muy ortodoxos como Libia, Bangladesh, Kuwait y Somalia llegaron a una tendencia del 0.0% de consumo, consagrándose así como los países más abstemios del mundo.  

Por el contrario, en el lado occidental del globo, las personas viven bajo una “cultura” donde es difícil alejarse del alcohol. Su consumo está muy arraigado a las costumbres y al ADN de cada sociedad. Podemos decir que la bebida está presente en la mayoría de   las   celebraciones,   en   el   trabajo,   en   la   calle   y   hasta   en   las   casas.   Por   ende, podemos concluir que la ingesta de alcohol es una cuestión cultural.

En 2019, el año previo a la pandemia, el organismo inglés, Global Drug Survey (GDS), tras   una   encuesta   a   100   mil   personas   alrededor   del   mundo   pudo   comprobar   qué regiones eran las más bebedoras. Aquí se demostró que Europa es el continente que más consume alcohol, con el Reino Unido e Irlanda en el primer puesto del ranking. En estos países, más de la mitad de la población declaró haber estado ebrio por lo menos 33 veces en el año. Estos números superan e incluso duplican, a paises del sur del viejo continente como Portugal, Italia y España y, lo que es más llamativo aún, a los países   escandinavos   en   donde   se   suele   beber   más   a   causa   de   las   condiciones climáticas y las bajas temperaturas.

Adam   R.Weinstock,   impulsador   del   GDS,   reafirmó   las   creencias   y   conclusiones culturales   en   torno   al   alcohol,   cuando   dijo   públicamente   que   los   altos   niveles   de consumo en el Reino Unido se debe a las costumbres inglesas, en donde siempre hay un licor haciendo compañía y no solo en las ocasiones especiales. Un   dato   a   destacar   es   que   el   paper   presentado   se   realizó   una   comparación   de   a cuantas botellas de vino, que contiene unos 0.12 litros de alcohol puro, equivalen a las graduaciones etílicas ingeridas por una persona durante todo el 2019. Por ende, si se comprobó que el promedio global de consumo per cápita fue de 6.4%, esto significó que este consumió 53 botellas de vino por año.

Además, de esta encuesta surgieron sorpresas que cambiaron la percepción de una sociedad. A lo largo de los años, Latinoamérica ha estado en el top 3 del ranking de las regiones que más bebe. Sin embargo, en el último estudio realizado por el Global Drug   Survey,   el   resultado   fue   novedoso   ya  que   por   primera   vez  se  reportó,   que   la mayoría de los países latinos como México o Argentina, declaró haberse embriagado casi   dos   veces   menos   que   los   países   de   habla   inglesa   y   que   los   europeos. Por ejemplo, Colombia, el país del aguardiente, quedó perplejo al haber salido en el puesto n°25 dentro de los países que más beben luego de que el 88% de los colombianos declarara no superar las siete “borracheras” por año.

Alcohol y Pandemia

Si bien los últimos datos masivos y globales que se han publicado son de antes del Covid-19, no será una sorpresa ver alteraciones en los números en el próximo reporte. Se ha demostrado en estudios de menor magnitud que la mayoría de los rincones del mundo   aumentaron   su   consumo   tras   el   confinamiento.   Es   por   ello   que,   desde inRecovery hacemos constante hincapié en visibilizar las causas y consecuencias del alcoholismo y a la vez intentamos educar a la gente a establecer hábitos y costumbres saludables en torno al alcohol. No debemos olvidar que la pandemia ha traído consigo nuevos y peligrosos hábitos de consumo que tienden a ser abusivos y a largo plazo, física y mentalmente nocivos.